¿Te suena?
“Abrí el segundo local y perdí el control”
Con un local sabías todo porque estabas ahí. Con dos, pasas el día en el carro, llamando para preguntar cuánto se vendió y enterándote de los problemas cuando ya no tienen arreglo.
Cada sede lleva las cuentas a su manera, los precios no son iguales en las dos y cuando quieres comparar cuál va mejor, no hay forma de hacerlo sin sentarte horas con papeles.