¿Te suena?
“Vendo mucho, pero no veo la plata”
El local se llena, la cocina no para y aun así a fin de mes pagas proveedores, arriendo y nómina y te queda muy poco. Vendes bien, pero no sabes si ganas.
Pusiste los precios a ojo hace un año. Desde entonces subieron la carne, el aceite y el gas. Tu plato estrella es el que más sale, pero no sabes si es el que más te deja o el que te está costando plata.